Me llamo Gary Brown, pero no tengo nombre. Tampoco juego al cricket, ni estoy casado con Susan. Nunca gané una muñeca chochona, nunca la perdí. Jamás, en toda mi vida, nadie me dijo te quiero. Aunque no lo seré, soy, fui. Dicen los que no creen en el infierno que no iré al cielo. Y una mierda. Yo mismo prendí la hoguera donde ardo. Si quieres buscarme, hazlo bajo tus escombros. Hurga. Sólo tenías que cambiar la cerradura. Huir a otra ciudad. Desaparecer. Tal vez hubieras encontrado un bonito lugar para vivir. Un hombre que te quisiera. Tetas de silicona. Ahora la cena se enfría en la mesa. Tú, en el suelo. Llueve. Los travestis corren. Te lo dije Susan. Esta noche ningún poeta se colgará de un árbol.
