lunes, 16 de mayo de 2011

BIENVENIDOS A WÍNNAPPU: EL MONSTRUO DEL LAGO NESS


       El día que Alberto Corujo apareció en Wínnappu – con una sueca, una máquina de escribir modelo Lettera 31 y el monstruo – sus habitantes descubrieron que el lago existía. En realidad, desde un principio,  siempre estuvo allí, pero nadie hasta entonces en el pueblo había reparado en él. Alberto, vate y seguidor acérrimo del Sporting de Gijón Fútbol Club, dejó el monstruo en mitad del enorme agujero vacío, abrió el grifo y esperó que el agua lo cubriera. Luego empezaron a llegar los primeros turistas, atraídos por la misteriosa presencia del legendario animal. Todos querían verlo, fotografiarlo, acreditar si era cierto que tenía dos, cuatro, siete o más cabezas. Mientras, Alberto pasaba los días y las noches sentado en el muelle, escribiendo. Atento a los alaridos del monstruo y al escote de Janine, la sueca, que le enseñaba una teta cada vez que conseguía discurrir una metáfora.